{"id":592,"date":"2020-07-17T21:50:30","date_gmt":"2020-07-17T21:50:30","guid":{"rendered":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/?p=592"},"modified":"2020-07-17T21:50:31","modified_gmt":"2020-07-17T21:50:31","slug":"todos-mis-dentistas-me-rompieron-el-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/2020\/07\/17\/todos-mis-dentistas-me-rompieron-el-corazon\/","title":{"rendered":"Todos mis dentistas me rompieron el coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Ella se llamaba Agustina. Ten\u00eda 28. El destino me la present\u00f3, la verdad es que no recuerdo c\u00f3mo llegu\u00e9 a ella. Creo que habr\u00e1 sido como el resto de las veces, llamando a la central odontol\u00f3gica pidiendo un turno con alg\u00fan dentista (por vez cuarta). Su sonrisa se extend\u00eda de oreja a oreja. Sus ojos eran dulcemente maternales, como el de una mam\u00e1 adolescente. Sab\u00eda responder a todas mis consultas, me daba una limpieza bucal y refuerzo de fl\u00faor gratis. Era todo para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron los meses. Al a\u00f1o siguiente llamo para sacar un turno con mi dentista y el balde de agua: se hab\u00eda ido a Australia para siempre. As\u00ed de buena era. Ten\u00eda toda su vida por delante. Sin m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l era Joaqu\u00edn. Hab\u00eda quedado con \u00e9l por no poder sacar turno con su t\u00edo. Ten\u00eda 32, piel morena, ojos oscuros y penetrantes. Fui porque ten\u00eda una paleta que se me estaba pudriendo. Sal\u00ed nueva: dientes brillantes otra vez. Hace a\u00f1os que cargaba con esa mancha amarilla, ya me hab\u00eda resignado. No, hab\u00eda esperanza en este mundo todav\u00eda. Tuve que volver, naturalmente. Necesitaba que me arreglara la otra paleta y una placa de descanso, adem\u00e1s. Chamuyo va, chamuyo viene. Me la hizo pero me molestaba, no la pod\u00eda usar de lo fuerte que me la hab\u00eda puesto. Diciembre. Vacaciones. A la vuelta llamo para pedir un turno. El doctor Joaqu\u00edn hab\u00eda dejado la profesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mis dientes, sembradores de abandono.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:64px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><em>A todos los corazones rotos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ella se llamaba Agustina. Ten\u00eda 28. El destino me la present\u00f3, la verdad es que no recuerdo c\u00f3mo llegu\u00e9 a ella. Creo que habr\u00e1 sido como el resto de las veces, llamando a la central odontol\u00f3gica pidiendo un turno con alg\u00fan dentista (por vez cuarta). Su sonrisa se extend\u00eda de oreja a oreja. Sus ojos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[133,134,32,132],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592"}],"collection":[{"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=592"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":593,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/592\/revisions\/593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/meri-da.com\/thoughts\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}